UN MAS REFORMADO Y ACTUALIZADO A LOS TIEMPOS ACTUALES
Descubre nuestra historia
CASA RURAL CAMÍ ROMÀ
Sumérgete en la naturaleza y la historia
Situado en un paraje incomparable entre la costa mediterránea y las montañas, El Camí Romà es un espacio único donde la tranquilidad y la belleza natural se unen para ofrecerte una estancia inolvidable. Aquí, podrás desconectar, relajarte y conectar profundamente con la naturaleza.
La historia de nuestro Mas
Nuestro nombre, Camí Romà, no es casualidad: este enclave fue un lugar de descanso para las legiones romanas que partían de Tarraco hacia nuevas expediciones. Este hecho histórico, confirmado por arqueólogos, inspiró al propietario a honrar su legado en el nombre de este mas. Hoy, El Camí Romà es una casa rural totalmente reformada, donde se han integrado todas las comodidades modernas sin perder el encanto de lo auténtico. Cada detalle ha sido pensado para que te sientas en un espacio acogedor y revitalizante.
Época Romana
Los trabajos arqueológicos realizados en el entorno de El Camí Romà han revelado un impresionante pasado histórico que remonta sus orígenes a entre los siglos I y V d.C. Este lugar fue conocido como la «Vil·la romana de l’Albiol», y hoy nuestra casa rural conserva la esencia de aquella época, ofreciendo un ambiente lleno de historia y tradición.
Los restos arqueológicos encontrados en la zona incluyen ánforas africanas y estructuras auxiliares que formaban parte de las construcciones originales, lo que sugiere una compleja organización agrícola en torno a la villa. Es probable que la Vil·la romana de l’Albiol se ubicara en una variante del camino que conectaba Tarraco (Tarragona) con Caesarea Augusta (Zaragoza), convirtiéndose en un punto estratégico dentro de la red de comunicaciones de la época.
Situada en el área arqueológica del Camp de Tarragona, cerca de la Sierra de La Mussara, esta villa formaba parte del antiguo «ager tarraconensis», una región agrícola que dependía de la influyente Tárraco Romana. Aquí, los romanos explotaban sus tierras en sistema de “villae”, organizando la producción agrícola de forma eficiente.
Época Románica
Tras el abandono de la construcción original, el lugar fue reutilizado por una orden religiosa, que edificó una capilla en el mismo espacio. Hoy en día, en la fachada principal de nuestra casa rural, pueden observarse vestigios de esta antigua capilla en forma de una arcada románica tallada en piedra de Prades.
Con el paso del tiempo, algunas piedras de esta arcada fueron expoliadas, pero las dovelas originales han sido cuidadosamente reincorporadas a la reconstrucción de la pared de la fachada principal. Aunque la estructura no mantiene la disposición original, los restos de la arcada siguen siendo visibles tanto en la fachada principal como en algunas de las paredes interiores.
Época Carlista y posterior
En su fachada principal y lateral aún se conservan una puerta tallada en piedra y dos ventanas originales del siglo XVII, cuidadosamente preservadas durante la rehabilitación de la casa rural. Estos elementos añaden autenticidad y encanto, siendo testigos de siglos de historia.
En el siglo XIX, durante las guerras Carlistas, el edificio adquirió un papel estratégico al situarse en una zona clave de acceso hacia el Norte, albergando un destacamento de soldados. Como muestra de este pasado militar, la construcción conserva dos ventanas de aspillera o «saeteras», situadas en la planta baja, que se han mantenido en la remodelación, recordando esta época en la que la casa fue utilizada con fines defensivos.
Más adelante, a finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, la casa y la finca se dedicaron a la explotación agrícola y ganadera. Las dependencias de la casa se adaptaron a esta actividad, y el lugar pasó a ser conocido como Mas Carnicer, en honor a la familia originaria de La Selva del Camp que ostentaba la propiedad.
Actualidad
Las obras de rehabilitación de Camí Romà se han realizado con el máximo respeto por la estructura original del edificio, conservando sus muros de carga y dejando a la vista parte de las paredes históricas que narran su pasado. Esta dedicación por mantener la autenticidad del lugar ha dado como resultado una acogedora casa de turismo rural que invita a sumergirse en su historia y en la belleza de su entorno.
La planta baja del edificio está diseñada para ofrecer una estancia cómoda y completa. Aquí encontrarás una recepción acogedora, un distribuidor que conecta las estancias, una cafetería para relajarte y disfrutar de bebidas, una cocina equipada, una zona de lavado y un almacén para bicicletas, ideal para quienes desean explorar el paisaje en dos ruedas. Además, cuenta con un amplio comedor-estar con chimenea, perfecto para compartir momentos especiales en un ambiente cálido.
En el exterior, los huéspedes disponen de un amplio estacionamiento cerrado para coches y motocicletas, asegurando así una estancia práctica y cómoda. Cada detalle en la rehabilitación de Camí Romà ha sido pensado para que sus visitantes puedan disfrutar de la esencia del lugar, combinando historia, confort y naturaleza en una experiencia de turismo rural única.